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el blog de jorge cuervo · notodovale

Archivos para Julio 10, 2009

Reincidentes y Jovaldo: Aclaración a un intelectual político.

fronton

Por motivos de trabajo (pero todo un placer de trabajo, por otro lado) he estado escuchando detenidamente los últimos discos de la banda de rock andaluza Reincidentes. Concretamente ahora suena en mi reproductor de Cd’s (sí, ya lo sé, soy un clásico) el disco de versiones América. De ellas una me ha llamado especialmente la atención, es un poema de un tal Jovaldo… ummm, no me suena de nada, ¿quién es Jovaldo? pues después de investigar un ratillo por internet he descubierto (y comparto con vosotros) que es un poeta-trovador peruano llamado  José Valdivia Domínguez, detenido, acusado de terrorismo y encarcelado en la Isla Penal El Frontón, donde murió durante el motín de Sendero Luminoso que desembocó en  matanza el 18 y 19 de junio de 1986. Cuando los militares recuperaron por la fuerza el penal parece ser que se dedicaron a ajusticiar a cerca de 200 presos; la investigación que ordenó el Presidente a la justicia militar no desembocó en nada, como se esperaba.

No he encontrado mucho más material sobre el tema, y los otros poemas tienen una calidad muy variable, pero realmente este que han cancionado los Reincidentes merece un hueco en este post:

ACLARACIÓN A UN INTELECTUAL APOLÍTICO
No hay razón para amargarse
se lo pido por favor;
Yo no escribo para intelectuales
como usted “mi gran señor”:

Que mi canto le parezca
no tener ningún valor,
eso nada me sorprende
de un grandísimo doctor.

Allá usted con sus cantares
a la luna y a la flor.
Allá usted con sus abstractos
versos “puros” al amor.

Yo le canto a los humildes
Porque siento con dolor,
Como sufren por la causa
de un sistema explotador.

No me venga pues con aires
de apolítico cantor:
El arte está con el pueblo
o está con el opresor.

No hay razón para amargarse
Se lo pido por favor;
Yo no escribo para intelectuales
como usted mi gran señor.

El PP y la corrupción

Ayer me sorprende nuestra querida alcaldesa de Valencia con unas declaraciones que destacan por su ingenio: que nos leamos todos bien la ley, que el presidente de la Comunidad de Cantabria también le regala anchoas a Zapatero, que la ley debe ser igual para todos, que por qué a unos no le pueden regalar trajes y a otros sí anchoas…

En fin, triste la política que tiene que hacer el PP para intentar que no se hunda su barco (bueno, su velero mejor); triste que vendan mensajes tan sencillos (aunque no tenga una base lógica) para que hoy sus hordas salgan a la calle, cargados de argumentos para discutir al compañero de trabajo sociata mientras se comen el pincho de tortilla de las 12.

El problema no es que a un político le regalen una anchoa, un ramo de flores, o una camiseta de la peña lírica ilicitana; el problema es cuando ese regalo se hace de forma privada, y cuando a cambio se consigue que el político parta las facturas de una serie de contratos (para que no alcancen el mínimo para tener que someterlas a concurso) y se las conceda a dedo al obsequiador (que pasa a ser obsequiado).

Contra la corrupción habría que ser implacable, sea del color que sea… por eso me da vueltas la cabeza y empiezo a sentir nauseas cuando la gente no sólo no la condena, sino que encima la justifica o la infravalora ¿cómo se puede ser tan fanático? Si un tío es un ladrón y un jeta, lo es independientemente de si es sociata, pepero o verde europeo ¿tan difícil es ser imparcial?.

Dicen que a Camps puede que lo juzgue un jurado popular: saldrá absuelto. Si ese jurado es elegido representativamente a la población del País Valencià, como aquí son mayoría los peperos, pues no verán tan graves sus faltas; mientras, los jurados representantes de la parte proporcional de población de izquierdas, se pondrán una camiseta y saldrán a pedir firmas entre los alguaciles para mejorar las condiciones laborales de los jurados; ya, ya, se me olvida la parte proporcional de socialistas, pero es que no votarían porque habrían salido a tomarse un café, que preferían no tocar temas espinosos -decían-, como cuando se reunió su jefe con el cardenal de Valencia…

Vaya país, vaya paisaje y vaya paisanaje…