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Últimamente la izquierda está en crisis, y no lo termino de entender, porque es una opción política muy agradable de vivir.

Solamente se te exige que milites, claro, no basta con apoyarla, hay que echarle horas de tu tiempo libre: asistir a charlas, reuniones, pegadas de carteles, manifestaciones, concentraciones, cenas homenaje, comidas populares… bueno, bien pensado, no basta con tu tiempo libre: deberías ser un ejemplo de sindicalismo en tu empresa… ¿empresa? sólo se espera que trabajes de asalariado (bueno, inexplicablemente el funcionariado está muy bien visto en la izquierda, aunque signifique que seas un engranaje del estado opresor), porque claro, eso de tener una empresa está visto con mucha desconfianza, a no ser que tu empresa tenga un carácter social, bueno, y en ese caso habría que ver si no estás viviendo a costa de unas ideas… mejor olvidamos lo de la empresa… ¿autónomo? bueno, sí, quizá un panadero valdría, siempre que no subcontrates el horneado de las ensaimadas ¿ensaimadas? ¿eso no está hecho con grasas animales? Olvídalo, volvemos al punto inicial: o asalariado o funcionario (evidentemente nada relacionado con las fuerzas de seguridad, ni con la recaudación de impuestos, ummmm ¿profesor universitario puede valer? sí, venga aceptamos barco). Lo suyo es trabajar en un medio de producción, si llevas mono azul ya ni te cuento… cuanto más grasa y máquinas gigantes mejor (estooo… ¿es posible combinar esto con que no sea una industria  contaminante?)… aunque sin duda, lo mejor es que estés parado, donde va a parar: una víctima del sistema, eso sí que sí.

Debes escribir, está muy bien visto, pero lo mejor es que escribas cosas que ya hayan dicho otros más eruditos que tú (textos aprobados, vaya); no improvises; recuerda no utilizar un lenguaje no sexista para que tus lectores y lectoras entiendan tus ideas e ideos. Lo mejor es que te inspires leyendo sólo los libros recomendados e ignores todos los que no sean bien vistos.

Cuando pegues carteles que sean de papel reciclado, y que no esté blanqueado con cloro ¿proviene de árboles replantados? ¿y la tinta, es ecológica?, ¿y la cola con la que pegas los carteles? por no hablar de los sprays mata-ozono que usas para hacer una pintada reivindicativa… ¿no hay una opción más ecológica de defender tus ideas? Claro, internet, guay, es el futuro… pero no uses Windows ni ningún programa que no sea software libre, haz el favor; el ordenador, bueno, lo puedes comprar sin marca, aunque los componentes sean de distintas marcas, claro. Ojo con darte de alta en el Facebook que te espiarán.

Da igual, vete a una reunión y se lo comentas en vivo (eso sí, acuérdate de desmontar el móvil cuando te sientes, que tienen satélites espía para oirte a través del móvil aunque esté apagado). Ya preparado lo suyo es defender los derechos humanos, eso sí, no hace falta que hablemos de Cuba ni de Corea del Norte. Cuando critiques a los USA acuérdate de especificar que no estás generalizando sobre toda la población estadounidense, sólo los que tienen ciertas ideas conservadoras. Cuidado con cagarte en Israel y sus muros de la vergüenza, porque fácilmente serás antisemita.

Definitivamente es muy complejo, mejor te relajas y te vas a tomar algo con los amigos: algo que no sea en una multinacional (McDonalds ni mentarlo), que no haya que haber matado animales, ni que proceda de ellos a ser posible; nada de coca cola, claro, ni Bacardi (que le hacen la vida imposible a Fidel).

No vistas cuero, ni marcas (eso por supuesto, a no ser que sean las aceptadas, como Lonsdale), mejor compras de baratillo o ropa hippie (claro, que igual es barata o es hippie porque la han hecho en la India o en China unos niños durante 18 horas al día), mejor compra comercio justo… ¿comercio justo? eso es poner una tirita al problema de la pobreza en el tercer mundo: mejor no te vistas.

Y podríamos seguir, pero no quiero aburrir…

Pero, sobre todo y ante todo, recuerda que aunque cumplas todo lo anterior, algunos de tus afines ideológicos estarán esperando un solo “error”, un único tropiezo, una sola falta, una broma políticamente incorrecta… y caerán sobre ti a despedazarte, a señalarte con el dedo.

Sí, ahí está la clave, en el señalar con el dedo: los movimientos de izquierda se han convertido en el refugio de muchos “señaladores”, seres aburridos y pasivos que se dedican a esperar, pacientemente, mientras otros van haciendo lo que bien pueden, esperando el momento de sacar su dedo acusador.

Y luego la izquierda se pregunta ¿cómo es que estamos solos? ¿cómo es que la gente pasa de nosotros? Inexplicable, ¿verdad?, con lo sencillo y agradable que es militar en la izquierda anticapitalista.

 

PD: Esto es un homenaje a un cómic que realizó Juanito Kalvellido hace muchos años, siempre me pareció una gran verdad lo que decía el amigo Juan.

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