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Trabajo en el sector de la publicidad. Desde que empecé a trabajar en este mundillo traté de realizar publicidad no invasiva, porque la odio, y porque no la entiendo.

La odio porque ya recibimos miles de estimulos publicitarios diarios en periódicos, TV, radio, mupis, vallas, chafalatas, hombres-anuncio, folletos que te dan en la mano por la calle, mails, mensajes al móvil, stands en el supermercado, carteles en los escaparates, cartas… y, aún así, quieren introducirse en tu intimidad, en tu casa, en los pocos momentos que nos deja esta sociedad para relajarnos. Por eso odio las llamadas telefónicas intentando venderte un adsl más rápido, un seguro de vida válido para toreros (verídico ;D), una nueva tarjeta de crédito o dios sabe qué. Odio que te llamen a la hora de la siesta para venderte algo en lo que no te has mostardo interesado, con la única intención de marearte, grabar la llamada y hacer que contrates medio dormido cualquier gilipollez que se le ha ocurrido a un director de marketing mal pagado. Mi primera acción fue no comprarles nada, a ver si se cansaban: no mejoró la situación. La segunda fue hablarles mal, decirles que me borrasen de su base de datos: sólo conseguí que se rieran de mi (me dijeron textualmente que su trabajo era llamarme todos los días hasta que me cansara y les contratara los servicios… vamos, todo un master en marketing); he optado por desconectar el teléfono. De hecho lo mantengo por internet, si no, lo daría de baja: cuando me den una opción lo daré de baja. ¿De verdad esas técnicas funcionan? En mi caso están consiguiendo lo contrario: perder un cliente definitivamente.

PD: Y no sólo me llamaban por teléfono, también me llamaban al timbre para meter publicidad en los buzones: así que opté por colocar una cesta de esas para publicidad (por no llamarlas papeleras)… vale, ahora no me llaman al timbre, pero me han llenado la cestita de pegatinas de publicidad de cerrajeros y desatascadores… luego se quejarán el día que engrase el kalashnikov, me coloqué una cinta en la cabeza y me suba a la azotea a defender mi intimidad: seguro que mientras en TV retrasmitan como los francotiradores de la policía me abaten a tiros, paran la emisión: el desenlace después de la publicidad.

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