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Harvey Milk

El otro día vi un reportaje en la noche temática de la 2 sobre este político estadounidense. Me interesó tanto el tema que pocos días después vi la película en la que Sean Penn interpreta a Harvey Milk y nos cuenta su vida. Una vida que podemos resumir en un estadounidense ordinario, per gay. Un gay que decide salir del armario ya cumplidos los 40 años y trasladarse a la incipiente ciudad refugio de los gays norteamericanos: San Francisco. Se convirtió en el primer activista gay que decididó presentarse a las elecciones y que, de hecho, ganó unas elecciones, convirtiéndose en supervisor del distrito. Un tiempo después consiguió una importante victoria legal por los derechos de los gays. Su contrincante político, Dan White, acabó con su vida y la del alcalde Moscone a tiros en las propias dependendias del ayuntamiento. Dan White fue juzgado por un tribunal que sólo le condenó a unos pocos años de cárcel, pese a la clara premeditación de los asesinatos. Cinco años después salió de la cárcel, y un año y medio después, se suicidó.

La primera impresión te hace pensar: que retrasados estaban los estadounidenses, que en 1978 todavía tenían estos prejuicios tan arraigados: palizas de la policia, leyes que les impedían trabajar en colegios… o incluso, en última instancia, acabar con sus vidas si destacaban.

Luego reflexionas, y te das cuenta que en España, que yo recuerde, y quitando Zerolo, ninguno de nuestros políticos se declara abiertamente homosexual, o al menos ninguno es un activista gay declarado. La estadística me falla.

También me hizo reflexionar sobre la cultura americana. Tienen una historia de violenta represión y segregación sobre casi cualquier minoría. Una historia llena de exageraciones como el Ku Klux Klan, pero que siempre ha encontrado respuestas igualmente impactantes, revolucionarias y valientes, como Milk, como Malcolm X, Luther King… y cuya contrarrespuesta ha sido habitualmente igual de exageradamente violenta.

Los USA son diferentes, aglutinan las mayores atrocidades y a los mayores heroes. Podemos pensar que unos son consecuencia de las otras. Quizá simplemente tienen otra forma de reaccionar a sus problemas, más visceral, más activista. Tanto para lo malo como para lo bueno.

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