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Mudo me he quedado durante unos días desde el ataque a la flotilla de la libertad… quizá esperaba que el mundo recuperase la cordura antes que yo la voz. Como veo que no, vuelvo a tomar la palabra.

¿Cómo se puede llegar a ese extremo de atacar a una flotilla humanitaria que el arma más peligrosa que portaba era una navaja? ¿Cómo puede el embajador de Israel en España-el embajador, eh, no un ciudadano de a pie, el embajador- comparar un ataque contra civiles a los muertos en carretera de un fin de semana? ¿Cómo pueden medios de comunicación españoles defender el ataque? ¿Cómo pueden ser tan tibios los gobiernos occidentales ante un ataque a barcos occidentales, donde viajaban ciudadanos europeos? ¿Cómo se puede ser tan cruel y tan miserable?

No lo sé, de verdad que no lo sé… es más que indignación lo que tengo.

Pero así estamos… y así seguiremos… y me dirán que es la única democracia de la zona… ya, pues menuda mierda de democracia…

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