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Evasión o victoria

Hace poco volví a ver esta curiosa película, rodada a principios de los 80, y en la cual se reunieron buenas parte de las estrellas del balón de ese momento junto a actores consagrados del momento como Michael Caine y otros emergentes como Stallone.

La película está basada en un hecho real, el partido de la muerte. Durante la II Guerra Mundial, un grupo de ciudadanos ucranianos (durante la ocupación nazi) que se organizaron como equipo de fútbol FC Start, para jugar un partido contra un equipo compuesto de oficiales nazis de la Wermacht. En la película, en cambio, los jugadores son un conjunto de militares prisioneros de guerra de distintos países aliados, principalmente ingleses.

Pero no acaban ahí las diferencias. En la película, aunque alguno de los nazis tratan de hacer trampas “comprando” al árbitro, no amenazan en ningún momento a los jugadores aliados; en la realidad, los jugadores fueron amenazados: si ganaban el partido, lo pagarían con sus vidas. Finalmente la película acaba con una fuga exitosa, mientras que en la realidad, la amenaza de los nazis se cumplió y poco después todo el equipo del FC Start fue ejecutado.

Cuando estaba viendo la película me puse a investigar si estaba basada en hechos reales, como creía recordar, pero me llamó poderosamente la atención la transformación tan curiosa de la historia. Puedo entender la parte de “occidentalización” de los protagonistas (al fin y al cabo, estaban en plena guerra fría, no era momento de mostrar como héroes a los ucranianos…), pero me choca que una historia dramática con muchísima fuerza épica sea transformada en una aventura amable, donde los nazis actúan como caballeros, y donde la estancia en el campo de concentración nazi es casi como un campamento de verano. Es posible que la reciente, y no demasiado agradable, finalización de la guerra de Vietnam, generará en los estudios de cine una necesidad de dulcificar la guerra. Desde ese momento, estoy tratando de recordar otras películas de esta temática y época en las que también se opta por transformar humanitariamente la guerra y los campos de prisioneros, en contra del estilo más crudo y realista que, con los años, se impondría, como en La Chaqueta metálica, Salvar al soldado Ryan, El Pianista, La Lista de Schindler. Seguiré investigando…

 

PD: Una curiosidad estilística: la película original se llama Victory, de ahí la postura forzada de los protagonistas en la portada, que con sus brazos y cuerpos forman una drástica V roja.

 

 

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