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kiusapgothic

 

En realidad conocí el trabajo de Cels Piñol en alguna de las colecciones de Cómics Fórum; la última página incluía un historieta contada en varias viñetas, muy cercana a una tira cómica, que bajo el título Fan Letal o Fan con Nata, hacía sangre sobre los propios fans de cómics. Escarbaba en sus locuras, obsesiones y paranoias, pero lo hacía tan meticulosa, tan acertadamente, que denotaba claramente que el que escribía y dibujaba era sin duda uno de los nuestros: probablemente el fan más loco, obseso y paranoico, pero plenamente consciente de su situación, armado con un lápiz y un rotulador, y con suficiente ingenio para que aprendiéramos a reírnos de nosotros mismos, desmanteláramos de innecesaria solemnidad toda una afición… y a la vez reforzara nuestro orgullo de pertenencia a un grupo. ¿Parece imposible? Bueno, Cels lo consiguió de calle.

Este volumen de Kiusap Gothic, un fanzine que editaba Cels a principios de los 90, lo adquirí en la tienda original de Ateneo (sí, la del Plá). En él elaboraba historias mucho más largas de sus narizones… por cierto, no lo había comentado, los dibujos eran tremendamente simples y planos: por no tener, no tenían piernas; básicamente eran un narizón, dos pies muy gordos, un tronco, manos con cuatro dedos y ojos sin pupilas: pero aún así conseguía que mostrarán multitud de emociones complejas, lo que sin duda creo que fue el secreto de su éxito: te hacía más gracia comprobar como lograba expresar tanto con tan poco.

En estas historias completamente absurdas y apocalípticas unía a personajes inspirados en los cómics como Don Depresor (una suerte de Daredevil, un superheroe ciego, pero en este caso sin sentidos hiperdesarrollados, simplemente ciego… aunque él se niegue a reconocerlo…), unido a todo un elenco que incluye desde jugadores de rol, algún librero de Barcelona reconvertido a Papa, críticos de cómic… en unas aventuras con referencias constantes a películas de acción y ciencia ficción, libros de terror y fantasía, juegos de rol… y cómic, mucho cómic.

Sólo apto para muy iniciados, finalmente los narizones de este barcelonés se convirtieron en una industria: decenas de cómics publicados, juegos de mesa, miniaturas inspiradas en sus personajes, peluches (yo tengo el de Don Depresor… con eso os digo todo), camisetas, juegos de rol: se ha editado de todo bajo la marca Fanhunter.

100% recomendable: soy absoluto fan del Sr. Piñol: la suya es una de esas historias de empresarios creativos que consiguen el éxito haciendo lo que más les gusta, trabajando en su propia afición, que me obliga a quitarme el sombrero.

 

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